El aire comprimido desempeña un papel crucial en la mejora de la eficiencia y el respaldo de diversos procesos en las operaciones metalúrgicas. Se utiliza para inyectar oxígeno en altos hornos para la combustión de coque y alimenta herramientas neumáticas y actuadores en sistemas automatizados. El aire comprimido también es esencial para el enfriamiento de las maquinarias y para garantizar la ventilación adecuada en zonas de alta temperatura, además de facilitar el embalaje y la manipulación de productos metálicos terminados.
Equilibrar y gestionar las fugas en los sistemas de aire comprimido supone un desafío importante. Incluso las pequeñas fugas en tuberías, accesorios o válvulas pueden provocar una pérdida de energía importante que aumenta los costos operativos. Un equilibrio de presión inadecuado puede provocar ineficiencias y afectar el desempeño de las herramientas neumáticas, los actuadores y los procesos automatizados. Los sistemas con mal funcionamiento requieren reparación, lo que incrementa la necesidad de mantenimiento y el tiempo de inactividad. Por lo tanto, el equilibrio regular y la detección de fugas son esenciales para mejorar la eficiencia energética, reducir los costos y garantizar un funcionamiento de producción sin problemas.
El caudalímetro de aire comprimido FLUXUS G731 CA de Flexim dispone de una tecnología ultrasónica no intrusiva de abrazadera, única en el sentido de que puede aplicarse para medir caudal de aire comprimido incluso a presiones muy bajas (hasta 3 bar en líneas de acero y presión atmosférica en líneas de plástico). Además, incluso los caudales más bajos se captan con precisión, lo que revela las fugas más pequeñas. El producto FLUXUS G731 CA está especialmente indicado para medir de forma no intrusiva las cantidades extraídas en puntos concretos de la red de aire comprimido, así como para detectar fugas en su interior.