El sensor de conductividad sanitario proporciona mediciones confiables
Las mediciones de conductividad se utilizan durante todo el proceso de producción láctea para hacer leche, queso, yogur, helado y mantequilla. Durante la etapa de recolección de leche, los picos de conductividad pueden servir como una advertencia temprana de mastitis en un rebaño, que puede afectar a la calidad del producto. Los sensores de conductividad también se utilizan para diferenciar entre la leche descremada y la leche entera, ya que la presencia de grasa en la leche conduce a una disminución en la conductividad. Los sensores de conductividad se utilizan durante ciclos CIP y SIP para determinar cómo se han limpiado los tanques, las líneas de transferencia y los agitadores. Las plantas lácteas, al igual que otras plantas de alimentos y bebidas, deben usar sensores de conductividad diseñados según los requisitos de la Clase VI de 3A y USP. El sensor de conductividad toroidal Rosemount™ 225 es ideal para plantas lácteas ya que cumple con ambos requisitos y se puede insertar en el caudal de leche directamente. El sensor se puede utilizar para medir la concentración de corriente CIP y garantizar una desinfección óptima.
